LO QUE NOS ENSEÑAN LAS PRUEBAS
Deuteronomio 8:1-5
En la primera parte de este estudio consideramos una serie de enseñanzas extraídas de los dos primeros versos del capítulo 8 de Deuteronomio, concentrémonos ahora en los siguientes tres versos del mismo pasaje, y veamos qué otras cosas nos presenta el Señor.
En sexto lugar aprendemos que toda prueba, de alguna manera, proviene del Señor (v.3). Ya sea por algún comportamiento rebelde o imprudente de nuestra parte, o porque el Señor, así como en el caso de Job y su pueblo Israel directamente la propicie, las pruebas no vendrán a nosotros si el Señor, en su soberanía no las permite. -Lam 3:37-38
En séptimo lugar, el verso 3 nos muestra que nuestros recursos o habilidades no garantizan nuestra estabilidad y sustento, lo hacen la fidelidad del Señor a sus promesas. Las pruebas generalmente exponen nuestra incapacidad e insuficiencia para resolver lo que más nos afecta; algo positivo, pues, que estas producen, es una convicción personal sobre el hecho de que apartados del Señor nada podemos hacer (Jn 15:5); lástima que la convicción sobre esto dura hasta la próxima prueba, en medio de la cual, generalmente olvidamos como fuimos milagrosamente sostenidos y ayudados por nuestro Señor en la anterior. -Fil 4:13
En octavo lugar tenemos que las pruebas y sus dificultades no determinan nuestro destino o suerte (v.3). Uno de los efectos más poderosos de las pruebas es la capacidad que poseen de nublar o condicionar nuestra visión y percepción sobre el futuro; en otras palabras, estas tienen la capacidad de hacer que, a partir de lo que hoy padecemos, veamos el futuro sombrío, ignorando que no solo de pan viviremos, sino de todo lo que sale de la boca del Señor, es decir, de sus decretos. -Sal 16:5 / Lam 3:24
En noveno lugar, aprendemos en el mismo verso 3 que las pruebas nos preparan para conocer nuevos aspectos y capacidades del Señor. Sus misericordias son nuevas cada mañana y así también lo son los ilimitados recursos que él tiene y pone a disposición de los que le conocen y le creen, de modo que cada prueba es un puente entre lo que decimos y creemos del Señor, y lo que él es capaz de hacer.
En decimo lugar tenemos que el Señor siempre nos dejará evidencias de su cuidado durante el trayecto y duración de la prueba (v.4). Si en el proceso de peregrinaje el Señor se tomó e cuidado de garantizar que las cosas materiales y pasajeras no faltaran, cesaran o caducaran, cuanto mayor cuidado no tendrá de los aspectos eternos como lo son nuestros espíritus, almas por medio de la salvación que nos ha concedido. -2 Tim 4:16-18
Si tomamos el tiempo para mirar más allá de los momentos más difíciles de nuestras pruebas, notaremos que realmente, él nunca nos ha dejado, ni nos dejará solos. -Sal 91:14-16
En último lugar aprendemos en el verso 5 que las pruebas y sus procesos disciplinarios son evidencias de la paternidad divina. Algunas de las sensaciones que producen las pruebas en nosotros, son desconcierto, soledad abandono de parte del Señor, cuando en realidad lo que experimentamos durante ellas son referencias directas de que le pertenecemos como hijos (Heb 12:4-11). Si el Padre fue capaz de someter a su Hijo a estos procesos (Heb 2:9-18), quienes somos nosotros, como hijos suyos también, para no experimentarlos. Las pruebas fortalecen nuestro carácter y a la vez nos capacitan para ayudar a otros en medio de las suyas. -2 Cor 1:3-6
Para concluir con este estudio, es conveniente dejar claros algunos aspectos puntuales sobre lo que aprendemos de las pruebas:
1. Nuestras pruebas son supervisadas personalmente por nuestro Señor y Redentor; sin su aprobación no llegarían a nosotros.
2. Todos, eventualmente, pasaremos por alguna o varias pruebas.
3. El propósito de cada una de ellas es que el Señor sea glorificado; no necesariamente que nosotros quedemos bien parados.
4. Las pruebas nunca serán mas fuerte de lo que podamos soportar.
5. No siempre sabremos las razones de nuestras pruebas; Job nunca supo las razones de la suya.
6. Nuestras pruebas nos capacitarán para ayudar y consolar a otros en las suyas.
Que el Señor, por medio de su Espíritu y su Palabra bendiga cada vez mas nuestras vidas con más capacidad de conocimiento y entendimiento sobre quién es él y como espera él que nos conduzcamos en esta vida que nos ha concedido mientras esperamos su seguro y pronto regreso.
Hasta una próxima ocasión
Ps. Pedro Castillo Payne
